Entrevistas

Dra. Ivonne Gisela Mendoza Uribe

ABOGADA ESPECIALISTA EN MATERIA ADUANERA.

En un momento histórico donde las mujeres están redefiniendo el liderazgo, hay trayectorias que no solo destacan por sus logros, sino por la manera en que han sido construidas. Historias que nacen desde el esfuerzo, que se fortalecen en la adversidad y que encuentran en la disciplina una forma de vida.

La edición “Madres que hacen lo imposible, corazones que mueven el mundo” no podría estar mejor representada: la historia de vida de la Dra. Ivonne Gisela Mendoza Uribe es un gran ejemplo de superación y autenticidad. Una mujer multifacética que ha logrado combinar la maternidad con la difícil tarea de sostener múltiples roles sin perder dirección en un mundo globalizado.

Más allá de los cargos, proyectos y resultados exitosos, su camino refleja una constante: la determinación de avanzar, incluso en los escenarios más complejos. Su liderazgo no se construyó en la comodidad, sino en la exigencia, en la toma de decisiones bajo presión y en la claridad de saber hacia dónde ir.

Desde el inicio, su formación le dio estructura a su pensamiento y carácter.
“Estudié psicología en la Universidad del Valle de México y posteriormente cursé un posgrado en psicología forense… aunque no me dedico a la psicología, sin duda ha sido una base sólida que fortalece mi carácter, mi disciplina y mi forma de liderar con empatía, pero también con firmeza”, comparte.

Esa combinación —empatía y firmeza— ha sido clave en su trayectoria, especialmente en un sector altamente demandante como el comercio exterior. Hoy lidera una empresa enfocada en el ámbito aduanal e importación, donde cada decisión implica responsabilidad, estrategia y precisión.

Es un sector que exige carácter, precisión y con mucha presión… me enamoré de este giro de este giro por su dinamismo y el impacto directo que tiene en el crecimiento de los negocios, explica.

En un entorno donde la rapidez muchas veces sustituye la estrategia, la Dra. Ivonne mantiene una postura clara:

“En este sector —y en todos— no hay margen para la improvisación. Uno de mis principios ha sido hacer las cosas bien. Creo en un liderazgo firme, pero humano, basado en el ejemplo, en la preparación constante y en tomar decisiones con claridad, incluso bajo presión”, afirma.

Su forma de liderar no responde a tendencias, sino a convicciones. Es una construcción diaria que exige consistencia, incluso cuando las condiciones no son favorables.

Antes de consolidarse como empresaria, hubo un proceso que marcó profundamente su visión: salir de su entorno, enfrentarse a lo desconocido y aprender desde cero.

Con muchos sueños en las manos me fui a Estados Unidos a estudiar inglés… y me enfrenté a muchos retos, principalmente por no saber el idioma. Mi primer trabajo fue en una cadena de hamburguesas, recuerda.

Lejos de ser una limitante, ese inicio se convirtió en una escuela de vida.
Ahí aprendí muchas cosas… aprendí inglés con mis compañeros, después fui gerente del restaurante y posteriormente comencé a trabajar en una empresa de bienes raíces.

Su crecimiento fue constante, pero nunca inmediato.
Empecé como vendedora y terminé siendo gerente… después, con capital en la mano, puse mi primer restaurante mexicano en Tennessee.

A los 24 años ya había construido su primer negocio en otro país. Más adelante, logró consolidar una cadena de restaurantes, sentando las bases de lo que sería su visión empresarial.

“Viví 15 años muy feliz en otro país… fue mi segundo hogar, pero también el lugar donde realmente me formé como empresaria”.

Sin embargo, hablar de éxito sin hablar de maternidad en su historia sería incompleto. Para la Dra. Ivonne, ambos roles no compiten, pero sí exigen una conciencia constante.

¿Cuál ha sido uno de los mayores retos al equilibrar su vida como madre y líder empresarial?

“El mayor reto ha sido el tiempo… cumplir con las responsabilidades profesionales sin descuidar la formación y presencia en la vida de mis hijas no es sencillo. Implica organización, prioridades claras y aprender a estar presente de verdad en cada espacio”.

Lejos de romantizar el equilibrio, lo define como un proceso dinámico.

“Hubo momentos en los que sentí que debía elegir… pero entendí que no es una elección definitiva, sino un balance por etapas. La clave ha sido no perder de vista lo verdaderamente importante”.

Su visión de la maternidad también ha impactado directamente su forma de liderar.

“La maternidad me ha dado sensibilidad, paciencia y una visión más humana del liderazgo. Me ha enseñado a escuchar, a formar equipos con valores y a tomar decisiones pensando en el impacto que generan”.

En una edición que habla de mujeres que hacen lo imposible, su definición es clara y contundente.

¿Qué significa realmente “hacer lo imposible”?

“Significa no rendirse ante lo complicado, encontrar soluciones donde otros ven obstáculos y mantener la disciplina incluso cuando los resultados no son inmediatos. Es creer que siempre hay una forma de avanzar”.

Esa filosofía ha sido el hilo conductor de su historia. No se trata de evitar los retos, sino de enfrentarlos con claridad y determinación.

Hoy, el entorno empresarial ha cambiado, y las mujeres han ganado terreno en sectores históricamente dominados por hombres. Sin embargo, el camino aún exige preparación y carácter.

“Hoy las mujeres tenemos mayor presencia… el entorno ha cambiado gracias a la preparación, la tecnología y la determinación de muchas mujeres que han abierto camino. La capacidad, la visión y el liderazgo no tienen género”, afirma con certeza.

Aun así, reconoce que el acceso a oportunidades no siempre es equitativo.

“Impulsaría más redes de apoyo y acceso a información estratégica… muchas veces el talento existe, pero no siempre se tiene acceso a los mismos círculos”.

Si algo define su trayectoria, es la congruencia. No solo en el discurso, sino en la forma en que ha tomado cada decisión.

¿Quién es usted en lo personal y en lo profesional?

“Soy una mujer que ha aprendido a construirse a partir del esfuerzo y la constancia. En lo personal, soy madre antes que todo; en lo profesional, soy una empresaria que cree en el trabajo con propósito”.

Se define en tres palabras: resiliente, empática y visionaria.

Y no es casualidad.

“Resiliente, porque he sabido levantarme; empática, porque entiendo que las personas son el centro de todo; y visionaria, porque siempre busco ir más allá de lo inmediato”.

Desde la visión de Empoderamia, el verdadero significado del éxito, sucede en el caso de la Dra. Ivonne, quien se ha construido a lo largo de años de trabajo, crecimiento personal y consolidación a base de su esfuerzo, un proceso que continúa en constante evolución y que ha transformado su manera de entender la vida y la felicidad con plenitud.

“Mi mayor orgullo es mi familia… y en lo profesional, haber construido proyectos con impacto. Mi legado es demostrar que se puede crecer con valores, generar oportunidades y dejar huella positiva en los demás”.

Y cuando se le pregunta sobre qué mensaje dejaría, su respuesta es clara:

“Que crean en su capacidad, que no subestimen el poder de la constancia y que trabajen siempre con propósito. El éxito no es solo alcanzar metas, sino el impacto que dejamos en el camino”.

Hoy, dedicar estas páginas a la Dra. Ivonne Gisela Mendoza Uribe en el marco de nuestra edición del mes de Mayo, ha sido un gran acierto, porque no solo reconoce una trayectoria profesional impecable, sino una historia construida con carácter, disciplina y una profunda convicción de vida. Una mujer que ha sabido ser madre, empresaria y líder sin renunciar a su esencia.

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