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Los Nuevos Enemigos del Pueblo 

La paliza que dieron Morena y aliados a los partidos de oposición en las elecciones presidenciales de 2024, fue histórica:

Los partidos de oposición, entre todos, ganaron menos de 23 millones de votos (22.71) y ni siquiera llegaron al 40% de la votación total (37.77%). La diferencia, en números redondos, fue abismal: 13 millones de votos más para Sheinbaum que toda la oposición en su conjunto y 23 puntos porcentuales de diferencia. Ese resultado le permitió a Morena y aliados convertirse en el nuevo partido dominante, hegemónico en México, tal como sucedió con el viejo PRI durante buena parte del siglo pasado. Morena y aliados tienen en sus manos la mayor parte de las gubernaturas de los Estados, mayoría calificada en el Congreso (2/3 partes) lo que les permite aprobar y hacer (literalmente) lo que se les dé la gana con la Constitución, como el abolir organismos autónomos ó la independencia del Poder Judicial que les permitió concentrar los 3 Poderes de la Unión en una sola persona: Claudia Sheinbaum. Detrás de esa aplastante victoria hay varios factores, como el apoyo de bandas del crimen organizado que actuaron como operadores políticos al movilizar votantes que sufragaron al 100% por Morena, algo insólito y que ningún partido político por sí mismo es capaz de lograr en una elección.

Pero más allá del narcotráfico, uno de los factores decisivos fue el impacto del gasto social. Las transferencias, el reparto de dinero a la población más necesitada.

“Si un gobierno le quita dinero a Juan para dárselo a Pedro,
siempre contará con el apoyo incondicionael de Pedro” 
Es un viejo adagio popular y vaya que se aplica en nuestro país.

Morena, por sí solo (sin partidos aliados), cuenta con alrededor de entre 18.6 y 23.2 millones de votos “duro” (es decir, fiel, seguro, amarrado), que representa entre el 20 y 25% de la lista nominal de electores, mientras que el PAN tiene aproximadamente la mitad con entre 9.3 y 11.2 millones de voto duro (equivalente a 10-12% de la lista nominal), y el PRI entre 7.4 y 9.3 millones de voto duro (aproximadamente el 8-10% de la lista nominal).

“Esa lealtad partidista que ha crecido y que se ha consolidado con el paso del tiempo…”

Esa lealtad partidista que ha crecido y que se ha consolidado con el paso del tiempo, tiene confundidos a sus opositores que no entienden, no se explican cómo es posible que la pueden mantener a pesar de la inseguridad, el estancamiento económico, la rampante corrupción (que supera los niveles de gobiernos anteriores a la 4T), la falta de medicamentos en clínicas y hospitales, el elevado número de desaparecidos y de madres buscadoras, entre otros muchos otros males que se viven día con día.

“Si los cerdos pudieran votar, el hombre que trae el balde de la comida sería elegido una y otra vez sin importar a cuantos de ellos haya sacrificado antes”
decía Maquiavelo.

 

Los 15 programas prioritarios del gasto social (entre los que destacan la pensión para adultos mayores, las becas Benito Juárez para estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria, el apoyo al campo Sembrando Vida y la ayuda para personas con capacidades diferentes, entre otros, llegan directamente para beneficiar a 27 millones 350 mil personas.

 

Para el ejercicio fiscal de 2025, el gasto social total asciende a 772,000 mil millones de pesos.

Solo para darnos una idea: el pago de pensiones “contributivas” (las que pagan instituciones como IMSS ó ISSSTE, entre otras, supera ligeramente al gasto total en educación y salud del país, juntos.
Morena y aliados de la mano de su antecesor Andrés Manuel López Obrador, parecen haber encontrado la fórmula política mágica, perfecta:

La derrama directa de dinero en efectivo a las personas más humildes y clases medias urbanas les garantiza un voto duro muy superior al de sus contrincantes, mientras el control de la Presidencia, del Poder Judicial, el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Federal Electoral (TRIFE) y su mayoría calificada en el Congreso, asegura su permanencia en el poder, además de garantizarle total impunidad (protección absoluta) a sus seguidores.
Sin embargo, ese aplastante éxito, también podría sembrar las semillas de su propia caída. 

 

 

 

“Todo poder corrompe pero el poder absoluto corrompe absolutamente”
decía el filósofo inglés Lord Acton a finales del siglo XIX.

 

 

 

Nadie, ningún partido, ningún gobierno, ninguna dictadura o emperador a lo largo de la historia han podido escapar a esa sentencia.


Y Morena desde luego, no será la excepción.

 

Hasta la fecha han podido mantener el creciente gasto social para ampliar su poder político, gracias a las reservas de dinero que dejaron sus antecesores al perder la presidencia en 2018 (fondo de excedentes petroleros, fondo de excedentes para Estados y Municipios, 800 fideicomisos de gobierno, fondo para enfrentar desastres naturales, entre otros, y gracias también a un nivel de endeudamiento interno y externo récord para 2025.

Sin embargo, de cara al futuro, su margen de maniobra se reduce para ellos, de manera preocupante.

Ya no hay fondos excedentes, la tasa de crecimiento es baja (lo que no permite alcanzar las metas de recaudación), las tasas de interés van para arriba (lo que encarece los pagos de deuda), y la rampante corrupción que desvía recursos millonarios del presupuesto, así como el derroche en obras públicas faraónicas, inútiles, ponen en riesgo obtener los recursos para seguir sosteniendo el gasto social y por lo tanto, garantizar su permanencia en el poder.

“Sin embargo, de cara al futuro, su margen de maniobra
se reduce para ellos, de manera preocupante.”

 

El costo total de las 4 obras emblemáticas de la 4T que no generan ingresos suficientes a veces ni siquiera para pagar la nómina, y arrojan pérdidas millonarias que requieren subsidios de gobierno, amenazan con provocar grandes boquetes en el presupuesto y poner en riesgo los recursos para sostener gasto social.
Nos referimos al aeropuerto AIFA (conocido popularmente como “CHAIFA”), la Refinería de Dos Bocas en Tabasco, al Tren Maya y a la mega Farmacia del Bienestar que tuvieron un costo estimado de alrededor de 1 billón 100 mil pesos muy superior al originalmente presupuestado y más que el gasto social de un año (2025=772,000 mdp).

Sin embargo, al no ser rentables, estas empresas también arrojan pérdidas operativas (gastos por arriba de sus ingresos antes de transferencias), que tienen que ser cubiertas vía subsidios con dinero de los impuestos por el gobierno.

Así tenemos que AIFA en sus dos primeros años de operación (2023-2024) arrojó pérdidas por 1,568 mdp; Tren Maya de 2,020 mdp al año; Refinería Dos Bocas pérdidas récord por 500,000 mdp en 2024 y la mega Farmacia del “Bienestar” 1,000 mdp en un año.

Sumando tan sólo estas pérdidas (más las que se acumulen en los próximos años), tenemos una cifra superior a los 500,000 mdp que equivalen a dos terceras partes del gasto social en un año.
Pero eso no es todo: a ese derroche habrá que agregarle los escándalos de corrupción.

Según datos de la Fiscalía General de la República (FGR), de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP), los escándalos más conocidos con pérdidas graves para el país por corrupción, son:

SEGALMEX (Seguridad Alimentaria Mexicana), por compras ficticias de granos, fertilizantes y “compras” de azúcar a empresas fantasma, 25,000 mdp.

PEMEX por sobornos, ventas a precios inflados y desvío de recursos, 86,000 mdp.

Huachicol Fiscal, el contrabando de combustibles -gasolina y diésel- importados ilegalmente a través de aduanas evadiendo impuestos como IEPS e IVA con facturas falsas ó precios alterados, en 7 años (2018-2025, sexenio de AMLO y 1er año de Claudia Sheinbaum), 600,000 mdp.

En total, tan sólo por estos casos de corrupción, 711,000 mdp prácticamente un año de gasto social.

Literalmente, un saqueo histórico, escandaloso del país.
Y conste que estas son cifras aproximadas, estimaciones. ¿Y lo que no se sabe? ¿Lo que no se ha detectado todavía? ¿Lo que esconde el propio gobierno clasificando la información como “reservada”, según ellos, por cuestiones de “seguridad nacional”?

Vaya usted a saber a cuánto realmente asciende el monto de lo robado.
Aquí la pregunta es: ¿entonces quiénes son los verdaderos y nuevos enemigos del pueblo?


La respuesta, a nuestro parecer, es clara: los nuevos enemigos del pueblo son los políticos corruptos.


Sí, Diputados, Senadores, Alcaldes, Gobernadores, Secretarios (a nivel estatal y federal), expresidentes de la República y toda su parentela (hermanos, hijos, tíos, sobrinos, etc), que reciben jugosos contratos de gobierno para enriquecerse de la noche a la mañana o que son colocados en puestos para los que no tienen ni la más mínima preparación, talento o experiencia, recibiendo salarios estratosféricos para lo poco o nada que saben hacer.

Son ellos los que merman las arcas de gobierno; los que en determinado momento, ante alguna crisis fiscal por deuda y falta de crecimiento, pueden llegar a provocar a futuro, que las autoridades se queden sin dinero para financiar los programas sociales, provocando, si llegara ese momento, irritación popular e inestabilidad política.

Ellos son los nuevos y verdaderos enemigos del pueblo: los corruptos, los “nuevos ricos” gracias al dinero de todos. 

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