Pepe Rivera – Construyendo un legado para el futuro de los empresarios oaxaqueños
En esta entrevista, el Arq. José Rivera Espina, presidente de la Asociación de Líderes Empresariales de Oaxaca, nos comparte su visión sobre el papel del empresariado en la transformación del estado, las lecciones que ha dejado su trayectoria y la importancia de impulsar un crecimiento incluyente, con sentido humano y visión de largo plazo.
Su testimonio nos invita a reflexionar sobre el verdadero significado de liderar: servir, sumar voluntades y trabajar por el bien común.
¿Quién es Pepe Rivera?
¿Cómo define su liderazgo, cuáles son sus raíces y qué lo motiva a servir a la comunidad desde distintas trincheras?
Soy un oaxaqueño comprometido con el desarrollo económico y social de Oaxaca. A lo largo de mi trayectoria he participado activamente en el sector empresarial, particularmente en el turismo y los servicios, entendiendo al emprendimiento no solo como un motor económico, sino como una herramienta para generar bienestar colectivo.
Defino mi liderazgo como incluyente, colaborativo y orientado a resultados. Creo firmemente que los mejores proyectos se construyen escuchando, sumando voluntades y trabajando en equipo. No concibo el liderazgo como una posición de poder, sino como una responsabilidad para servir y facilitar que otros crezcan.
TRAYECTORIA
Después de concluir mi etapa de cuatro años como presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Oaxaca, pude haber tomado una pausa. Sin embargo, el contexto que vive Oaxaca y los retos que enfrentan los distintos sectores productivos me llevaron a asumir un nuevo compromiso. Sentí que era un momento en el que la experiencia acumulada podía seguir siendo útil para construir acuerdos más amplios y fortalecer la representación empresarial de Oaxaca.
La Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Oaxaca fue una escuela muy importante. Ahí aprendí a conciliar intereses, a dialogar con autoridades, a trabajar en equipo y a entender que los resultados se logran cuando se antepone el bien común sobre las agendas individuales. Esa experiencia me dio las herramientas y la confianza para encabezar ahora un organismo tan plural, donde convergen distintas visiones, sectores y realidades económicas.
Hoy me encuentro al frente de la Asociación de Líderes Empresariales de Oaxaca, conformada por 23 residentes de cámaras empresariales, colegios y asociaciones. Esto representa un reto mayor, pero también una gran oportunidad. Mi objetivo es aplicar lo aprendido, escuchar a todos los sectores y construir una agenda común que permita impulsar el desarrollo económico de Oaxaca con unidad, inclusión y visión de largo plazo.
INSPIRACIÓN PERSONAL
Mis mayores influencias provienen de personas que han sabido combinar el
éxito profesional con el compromiso social.
Me inspiran empresarios que construyen a largo plazo, que generan empleo y que entienden que el crecimiento debe ir acompañado de ética, responsabilidad y respeto por su entorno. Más que figuras específicas, valoro los ejemplos de liderazgo que ven a sus colaboradores como el verdadero
motor en sus empresas y que ven el bien común para todo su equipo de trabajo.
En el servicio público me inspiran quienes han trabajado con visión, diálogo
y vocación de servicio, entendiendo que los cargos son temporales, pero las acciones dejan huella.
Aquellos líderes que buscan unir, generar acuerdos y fortalecer instituciones,
más allá de protagonismos personales.
El crecimiento no puede darse sin inclusión
LEGADO
Aspiro a dejar un legado de unidad, profesionalización y visión de largo plazo en el empresariado. Un empresariado que entienda que el crecimiento económico debe ir de la mano del desarrollo social, la generación de empleo digno y el fortalecimiento de las comunidades.
Me gustaría que el legado sea también haber contribuido a que los empresarios oaxaqueños trabajen más organizados, con mayor capacitación y con una representación sólida que defienda sus intereses y promueva oportunidades reales de crecimiento.
Me gustaría ser recordado como alguien que sirvió con honestidad, congruencia y vocación de servicio. He buscado tender puentes, generar acuerdos y construir soluciones colectivas, siempre priorizando el bien común sobre los intereses personales.
Más que por cargos o posiciones, aspiro a ser recordado por haber contribuido a un Oaxaca más unido, con mejores oportunidades y bases sólidas para el futuro.
En EMPODERAMIA, Pepe Rivera nos permitió conocer el lado humano del liderazgo y la importancia de construir desde la escucha, la colaboración
y el compromiso. Su testimonio motiva a impulsar empresas con propósito, relaciones basadas en la confianza y proyectos que generan un impacto positivo en las personas.

