Entrevistas

Yanalteh Solís – Creadora de la marca Piñata2Go

Yanalteh Solís Tovar, originaria de Guanajuato, es una mujer empoderada y resiliente, CEO y fundadora de Comercializadora Roart y creadora de la marca Piñata2Go. Licenciada en Mercadotecnia con especialidad en Ciencias de la Comunicación por el Tecnológico de Monterrey, ha sumado a su formación estudios en Negocios Internacionales en Europa y Administración de Proyectos en la Universidad Tec Milenio.

Su experiencia en e-commerce y colaboración con grandes empresas como Liverpool ha sido clave en su crecimiento, pero lo que realmente la define es su capacidad de adaptarse y evolucionar. Hoy, Yanalteh continúa su camino de aprendizaje con estudios en Semiología, profundizando en el entendimiento del comportamiento humano y su impacto en los negocios.

Con una trayectoria marcada por la resiliencia, el coraje y la visión, Yanalteh Solís Tovar es un ejemplo de cómo las mujeres pueden transformar sus sueños en empresas de impacto global, siempre liderando con propósito y determinación.

¿Cómo surge la idea de un negocio basado en tradiciones mexicanas?

La idea de las piñatas surgió después de hacer un análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas), pero en lugar de aplicarlo a una empresa, lo hice sobre mí misma. Quería entender mis propias capacidades y encontrar un camino que reflejara mi identidad.

Algo que siempre me ha apasionado es ser mexicana y llevar con orgullo el nombre de mi país. Tener un nombre maya me llena de orgullo y me inspiró a adentrarme en el mundo de las tradiciones mexicanas. Y ¿qué hay más representativo que una piñata? Hice una lista con los elementos más icónicos de México—tequila, mariachi, sombreros, entre otros—y la piñata fue la que destacó por encima de todos.

Además, soñé que algún día tendría una empresa de piñatas. Ese sueño llegó después de haber hecho mi lista de los elementos más reconocidos de México a nivel mundial y de analizar mi propio FODA. Hoy, convertí ese sueño en realidad, demostrando que con determinación, identidad y pasión, podemos transformar nuestras ideas en proyectos exitosos.

El acercamiento a una sociedad con empresarios de la talla de Shark Tank, ¿cómo lo logró?, ¿cómo fue el proceso que le permitió ese crecimiento a su emprendimiento?

Recibí una invitación para participar en Shark Tank, justo el día que mi hija cumplía 15 años (hoy tiene 23), y al ser el Día de los Inocentes, pensé que era una broma. De hecho, colgué la llamada. Pero no lo era.

Mi preparación para el programa fue intensa. Durante un mes, me dediqué a ver toda la primera temporada, analizando cada pregunta que hacían los inversionistas. Tuve que plasmar todo mi proyecto en papel, porque hasta ese momento lo manejaba de manera informal y necesitaba estructurarlo para presentarlo con claridad y solidez.

Después de que aceptaron mi propuesta, pasaron varios meses en los que trabajamos arduamente en el proceso de validación de datos y refinamiento de la información. Sin duda, esta experiencia fue un antes y un después en mi vida. No se trató solo del dinero o de los consejos que recibí, sino del enorme reto emocional que implicó saber que tenía como socios a personas a quienes admiraba profundamente. Esa presión me obligó a descubrir una versión de mí misma que ni siquiera sabía que existía.

¿Considera que los negocios tienen un ciclo? ¿Cómo ha sido el de piñata2go?

Rodrigo y Arturo no solo aportaron inversión y conocimiento a la empresa, sino también su energía, visión y confianza. Su apoyo fue clave para que pudiera romper mis propios límites y visualizar horizontes que antes creía inalcanzables. Esta experiencia me enseñó que cuando una mujer cree en sí misma y se atreve a salir de su zona de confort, puede llegar mucho más lejos de lo que alguna vez imaginó.

Siempre pensé que Piñata2Go sería parte de mi vida para siempre, creyendo que los negocios no solo tienen ciclos, sino también propósitos. Sin embargo, con el tiempo comencé a sentir que ya no era mi camino. Amo profundamente lo que construí, del mismo modo en que una madre ama a su hijo: con entrega, pasión e incondicionalidad. Pero también comprendí que, al igual que los hijos, los proyectos deben crecer, evolucionar y, en ocasiones, volar con nuevas manos que los lleven a su siguiente destino.

En estos años, mi crecimiento ha sido exponencial, no solo en el ámbito empresarial, sino también en el espiritual. Este proceso me llevó a replantearme mis metas, mis ambiciones y los nuevos horizontes que deseo alcanzar. No es que una empresa me impidiera lograr otros objetivos, pero entendí que cuando tu energía está dividida, es más difícil concentrarte plenamente en una sola dirección.

Tras meses de reflexión y casi un año de lucha interna, tomé la difícil decisión de cerrar Piñata2Go. Fue un proceso doloroso, y tuve que asistir a terapia para comprender por qué me costaba tanto soltar algo que, en el fondo, sabía que debía dejar ir. Fue entonces cuando me enfrenté a heridas profundas de abandono de mi infancia, el peso de haber sido una niña huérfana que siempre buscaba pertenecer.

Me di cuenta de que Piñata2Go se había convertido en un personaje, en una identidad que adopté: «la mujer de las piñatas que salió en Shark Tank». Y sin darme cuenta, me fui perdiendo un poco de mí misma. Entender que yo no soy solo mi empresa, yo no soy solo empresaria, yo no soy solo madre… yo soy mucho más que todo eso, fue una de las lecciones más desafiantes y transformadoras de mi vida.

Hoy, a mis 40 años, miro atrás y abrazo cada éxito, cada caída y cada renacer. Aprendí que la verdadera fuerza no solo está en crear, sino también en saber soltar cuando es necesario. Y con esa certeza, me abro a nuevas oportunidades, nuevos caminos y una versión de mí misma más auténtica, libre y poderosa.

¿Recomienda a los emprendedores asociarse para bien de sus proyectos? ¿Qué se debe tomar en cuenta?

Estoy totalmente a favor de las sociedades estratégicas, pero mi recomendación es que, antes de tomar la decisión, hagas un análisis profundo sobre para qué quieres asociarte. Pregúntate: ¿Buscas solo inversión económica? ¿Necesitas acceso a contactos clave? ¿O requieres a alguien con habilidades complementarias a las tuyas?

El primer paso es identificar qué es lo que realmente te falta o lo que estás buscando. El segundo, asegurarte de que la persona o empresa con la que deseas asociarte—ya sea una persona física o una entidad jurídica—tenga las skills y la visión que necesitas.

Si, por ejemplo, buscas a alguien que te apoye operativamente y aporte capital, pero solo consigues a un socio con capacidad económica, pero sin tiempo o disposición para involucrarse en el día a día, esto podría generar frustración en el futuro.

Las sociedades empresariales son como un matrimonio: antes de comprometerte, debes analizar qué características tiene la otra persona, qué valores comparten contigo y si realmente ambos van en la misma dirección. Si no hay una alineación de creencias, principios y objetivos, lo mejor es no forzar una unión que podría volverse un obstáculo en lugar de un impulso.

Una sociedad bien estructurada puede llevarte más lejos, pero una mal elegida puede convertirse en tu mayor limitante.

¿Considera que las mujeres están viviendo una época de mejores oportunidades laborales?

Sin duda, la posición de la mujer en el mundo empresarial ha avanzado significativamente en los últimos años. Cuando comencé mi camino hace 13 o 14 años, quizá desde la inmadurez de mi edad en ese entonces, sentía que estaba «jugando» a ser empresaria. Hoy, con más experiencia y crecimiento personal, reconozco que la evolución no solo ha ocurrido en el entorno, sino también en la mentalidad y fortaleza emocional con la que nos enfrentamos a los desafíos. Seguramente, en otros diez años, mi perspectiva seguirá transformándose.

Desde mi trinchera, veo cómo las mujeres hemos logrado una mayor visibilidad, somos más escuchadas y tenemos más espacios de liderazgo. También reconozco que el acoso, aunque sigue existiendo, es un tema mucho más sancionado, lo que ha permitido que muchas trabajemos en entornos más seguros. Sin embargo, también he observado que hay quienes han abusado de esta evolución, utilizando ciertas situaciones en su beneficio de manera poco ética.

¿Podría compartir un mensaje dedicado a las mujeres en conmemoración del Día Internacional de la Mujer?

«El que es perico, donde quiera es verde». No se limiten pensando que, por ser mujeres, tendrán menos oportunidades o enfrentarán más obstáculos. Desde mi experiencia, eso no es verdad. Si un sueño no se logra, es porque quizá no lo deseábamos con suficiente fuerza. Si realmente quieres algo, aférrate a ello con pasión, disciplina y amor, siempre alineado con tu propósito de vida.

Si aún no has descubierto tu propósito, ese es el primer paso. Ojalá yo hubiera entendido antes que mi estabilidad emocional y mental eran la base para convertirme en una mejor empresaria. Porque, al final, el dinero no es lo más importante. No creo que, cuando llegue mi momento, Dios me pregunté cuántos autos, terrenos o casas tuve. Más bien, la pregunta será: «¿Qué hiciste con tu vida? ¿Cómo impactaste positivamente en los demás?» Y eso, al final del día, es lo que realmente te hace feliz.

Es fundamental conocernos, identificar nuestras debilidades y esos puntos de detonación que nos hacen reaccionar, para trabajarlos y transformarnos en una mejor versión de nosotras mismas. Cuando crecemos emocionalmente, podemos aportar más a nuestra familia, a nuestras parejas, a nuestros hijos, a nuestros colaboradores y a nuestras empresas, desde un lugar de empatía, autenticidad y liderazgo consciente.

La humildad es clave. Si tu único objetivo es hacer dinero, lo lograrás, pero si no estás bien emocionalmente, ese dinero podría traerte más problemas de los que tenías antes. El ego mal gestionado puede ser nuestro peor enemigo. Por eso, mi mayor consejo para todas las mujeres—y en general, para todos los seres humanos—es que nos enfoquemos en el autoconocimiento y el aprendizaje continuo.

Meditar, cuidar nuestro cuerpo, alimentar nuestra mente y nuestra alma son actos de amor propio. Porque la manera en la que te cuidas refleja el concepto que tienes de ti misma. Si te descuidas, te alimentas mal, no duermes bien o no te preocupas por tu bienestar, eso habla de cómo te valoras.

Busquen su integridad, descubran aquello que les apasiona y que les llena el alma. Y cuando trabajen desde ese propósito, el dinero y el reconocimiento llegarán como consecuencia natural. Porque la verdadera riqueza no está en lo que acumulas, sino en lo que aportas al mundo.

Eso, para mí, es vivir.

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