7 consejos para reactivar tu pequeño negocio

La crisis económica emanada de la pandemia por COVID-19 ha golpeado a México, tan es así que en el más reciente informe Perspectivas de la Economía Mundial[1] del Fondo Monetario Internacional (FMI) ubicó a la baja la expectativa de crecimiento económico del país, dejándola en un 6.6% hasta el cierre del año.


Sumado a esto, los datos más recientes del IMSS reportan que, debido a la contingencia de salud, se registró una pérdida de 685 mil 840 empleos, desde marzo a la fecha, cifra que rebasa 50% de los 342 mil que se generaron el año pasado.


Aunado a ello, la Secretaría de Economía y la CONCANACO – SERVITUR, coinciden en que se presentó el cierre de más del 80% de las 394 mil pequeñas y medianas empresas registradas, lo cual generó afectaciones como descanso o recorte del personal, disminución de horario laboral, cese de pagos de nómina o disminución de salarios, entre otros.


Si bien nos encontramos ante un panorama económico adverso, no quiere decir que nos debemos de cruzar de brazos y no hacer nada, al contario. Es momento de contribuir con la reactivación económica del país, con la recuperación de empleos y de negocios, como aquellos pequeños que también contribuyen a la economía familiar y al crecimiento del país. ¿Y cómo se logra? A través de herramientas financieras que se acoplen a los perfiles de quienes lo necesitan: Dante Teytud, experto en finanzas personales y Director Comercial de Credifiel.

La reactivación de actividades del país es un tema de mucha expectativa, por lo que es momento de establecer un plan de diagnóstico y acción para aquellos mexicanos que tenían ingresos a través de un negocio familiar.

1. Diagnóstico. Identifica las pérdidas tanto en recursos materiales como humanos.
2. Clara oportunidad de cambio. Si bien el mundo paró y tuvimos que quedarnos en casa, esta es una oportunidad de reinventar y adaptar nuestros negocios.
3. Evaluar escenarios. Aquí entran en juego cuestiones como operaciones, recursos económicos, humanos, proyectos, etcétera. Al hacer una actualización de estos rubros tendremos un punto de donde partir e información para las nuevas circunstancias.
4. Reestructuración. El presupuesto de nuestro negocio es muy claro que cambió, por lo que se tienen que repensar la aplicación de recursos, estructura de gastos, valores operativos, flujo de fondos, liquidez y también de forma importante cuidar la caja para tener como meta llegar a un equilibrio y puede conseguirse a través de la reducción en los costos de operación y de renegociar con los proveedores, no en todos los casos es aplicable, pero vale la pena intentarlo.
5. Actualización. El plan de negocio tendrá que estar modificado y adaptado a la economía post-pandemia y este puede ser activado recurriendo a herramientas financieras como un crédito vía nómina de acuerdo con nuestras necesidades.
6. Repensar. En este punto se tiene que pensar en la viabilidad. Un negocio rentable es uno sano y esto debe ser responsabilidad de las personas que están a cargo. La economía post-pandemia lleva a repensar los esquemas bajo los que estábamos operando, por lo que también se deben contemplar parámetros nuevos como: gastos, seguridad, higiene, ahorro, entre otros.
7. Capital humano. Esta es la última parte del rompecabezas, que se irá acomodando con base en las nuevas adecuaciones de nuestro negocio. Por ejemplo, la responsabilidad de recontratar a nuestro personal completo cumpliendo con sus pagos o cómo es que actuaremos.

Esta pandemia nos desequilibró en varios sentidos; sin embargo, no hay que perder el foco ante una oportunidad de cambio para generar más y mejores micronegocios con estructuras sólidas. Ante este panorama, las instituciones financieras estamos listas para ser parte de ello.
Credifiel se suma a la restructuración económica del país y pone sus servicios al alcance de uno de los sectores más vulnerables que son los trabajadores de gobierno. Juntos volveremos a tener un mejor panorama financiero.

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