TURISMO RURAL: UNA NUEVA OPORTUNIDAD DE NEGOCIO.

Por: Dra. H.C. Mariana Díaz Jiménez

Uno de los propósitos de cada año nuevo, sobre todo a nivel empresarial, es encontrar la posibilidad de invertir en un nuevo negocio. Esta intención se ha fortalecido si reflexionamos el hecho de que venimos de un año 2020 que tuvo consecuencias catastróficas en el Turismo tradicional. En efecto, miles de empresas que tenían sus expectativas de crecimiento sostenido y que giraban como proveedores de servicios turísticos, desaparecieron.

La pandemia generada por el virus COVID-19, trajo diversas consecuencias y cambios de 180 grados en diversos entornos, se ha
priorizado la salud; sobre cualquier otro aspecto de la vida y la felicidad ha recobrado su principal detonador; el entorno armonioso, una calidad de vida natural, saludable, sin excesos, y reflexiva.

Este proceso tan doloroso de selección natural (si pudiéramos usar ese término); nos permite también un nuevo comienzo, en donde la inclusión de los sectores vulnerables, que han sido nuevamente los más lastimados por los efectos de la enfermedad, se integren a las economías nacientes.


El turismo rural representa una de esas opciones, el crecimiento que puede generarse de forma conjunta pero ordenada, hacia las comunidades alejadas de las grandes ciudades, puede ser una nueva manera de generar una sociedad más justa.


En América Latina existen 240 etnias, o pueblos originarios, con una realidad cultural muy parecida, prácticamente similar, y según los estudios de expertos de la OMT, lo suficientemente preparados para recibir ordenadamente inversiones que represente beneficios a la comunidad, respetando el entorno ecológico, a cambio de la generación de un turismo autosustentable. En este contexto, una de la tareas es impulsar el planteamiento de Políticas de Desarrollo Rural, a la luz de los éxitos de las comunidades Europeas, en donde la modernidad ha alcanzado a mejorar el nivel de vida de comunidades apartadas, respetando los usos y costumbres de la Etnia (término incluso usado en la forma de gobierno en América Latina), pero mejorando enormemente sus vías de comunicación, servicios médicos, agua potable, luz eléctrica, etc.

El turismo rural representa una nueva oportunidad de generar una sociedad más justa.

Hay muchas ventajas a destacar que el medio rural puede ofrecer como opción de turismo, sobre todo en América Latina, en donde la vegetación, la cultura, y las tradiciones conforman un gran atractivo que puede ser columna vertebral de un nuevo modelo de atracciones para los visitantes, y ello podemos comprobarlo con la tendencia de varias naciones a señalar algunas comunidades como “Pueblos Mágicos”, un modelo de negocio que avista la oportunidad del desarrollo sostenible basado en las fortalezas naturales de la población, la geografía, y la producción local.

Ejemplos que puedan inspirar este tipo de inversión, lo son los parques de conservación de animales, incluso aquellos que no están en peligro de extinción, pero que requieren grandes extensiones de terreno y una planeación estratégica del asentamiento. En las comunidades de América Latina, las artesanías son un gran atractivo, que hasta ahora han sido mayormente aprovechadas por la intermediación comercial, y sin embargo, esas comunidades, aún las más alejadas, pueden encontrar un modelo de crecimiento al permitir, la llegada del turista al momento de la creación de sus productos. Ello significaría el aforo de turismo a pernoctar, y participar en las costumbres de la comunidad y a la larga, un crecimiento sostenido y sustentable.


Si para reforzar la oportunidad de ver con posibilidades la opción de Turismo Rural necesitáramos ejemplos reales, y basados en la experiencia del Viejo Mundo, podemos dar un vistazo a un lugar llamado Júzgar, un Pueblo Pitufo ubicado en la Serranía de Ronda, en Málaga, cuyo crecimiento económico aconteció por el único hecho de que sus habitantes se organizaron y pintaron sus casas y calles de azul; la empresa Sony, la declaró el primer pueblo Pitufo del Mundo, atractivo turístico familiar, en donde la casa mas vieja fue convertida en la cueva de Gargamel, y sólo por ello reciben enormes cantidades de visitas al año.


El turismo rural requiere, más que ningún segmento de la creatividad, cualidad que los latinos tienen de sobra. En este sentido mientras en
algunas ciudades se prohíbe el grafiti, en otras, esta actividad seriamente regulada, ha significado la curiosidad y generado un turismo que sostiene diversas economías alrededor de ciudades involucradas
con el arte; esto sin duda es una opción que en México puede funcionar, y que también viene de experiencias comprobadas como la llegada de más de 19,400mil personas al año, debido a la constante visita de grafiteros que desarrollan su arte retratando la propia población y su entorno, en Fanzara.

Las múltiples actividades del turismo rural, combinadas con la imaginación, pero también con la tradición, demuestra que la combinación de la industria de los vinos, puede generar un crecimiento de las comunidades vitivinícolas, y en el caso de México la producción de bebidas embriagantes es toda una tradición, por lo que es una constante ver cada vez más la presencia de nuevos licores, sin embargo,
el beneficio podría ampliarse a las comunidades productoras.


Es evidente que a causa del covid-19 hemos vuelto a aquellos años 20´s donde los viajes familiares eran los paseos a los pueblos cercanos, la degustación de productos artesanales, y los paseos que no involucran más que manejar relativas distancias, sin embargo, la realidad de este
nuevo año, nos obliga a replantear los diversos escenarios del turismo, y hacer paquetes que ofrezcan destinos abiertos, y que signifiquen la convivencia con la naturaleza. Prepararnos para este nuevo año 2021, adaptándonos al cambio, tanto como proveedores como consumidores, será el nuevo reto de la industria del turismo.

RURAL TOURISM: A NEW BUSSINES OPTION

One of the purposes of each new year, especially at the business level, is to find the possibility of investing in a new business. This intention has been strengthened if we reflect on the fact that we come from a year 2020 that had catastrophic consequences in traditional Tourism. In fact, thousands of companies that had their expectations of sustained growth
and that revolved as providers of tourist services, disappeared.


The pandemic generated by the virus COVID-19, brought diverse consequences and changes of 180 degrees in diverse environments, health has been prioritized, over any other aspect of life and happi- ness has recovered its main detonator: the harmonious environ- ment, a natural, healthy quality of life, without excesses, and reflective.


This painful process of natural selection (if we could use that term), also allows us a new beginning, where the inclusion of vulnera- ble sectors, which have been again the most hurt by the effects of the disease, are integrated into the emerging economies.


Rural tourism represents one of these options, the growth that can be generated in a joint but orderly manner, towards communities far from the big cities, can be a new way of generating a more just society.

In Latin America, there are 240 ethnic groups, or native peoples, with a very similar cultural reality, practically similar, and, according to studies by WTO experts, sufficiently prepared to receive orderly investments that represent benefits to the community, respecting the ecological environment, in exchange for the generation of self-sustaining tourism. In this context, one of the task is to promote the approach of Rural Development Policies, in the light of the successes of the European communities, where modernity has managed to im- prove the standard of living of remote communities, respecting the uses and customs of the ethnic group (a term even used in the form of government in Latin America), but greatly improving their com- munication channels, medical services, drinking water, electricity, etc.

Rural tourism represents a new oportunity to generate a fairer society.

There are many advantages to highlight that the rural environment can offer as an option for tourism, especially in Latin America, where the vegetation, culture, and traditions form a great attraction that can be the
backbone of a new model of attractions for visitors, and we can verify this with the tendency of several nations to point out some communities as “Magic Towns”, a business model that sees the opportunity for sustainable development based on the natural strengths of the population, geography, and local production.

In the framework of the International Tourism Day, Mr. Joan Pazzola, gave a masterful conference and pointed out the great possibility that Rural Tourism is the trigger of new and better visions for the tourist.

Examples that can inspire this type of investment are animal conservation parks, even those that are not in danger of extinction, but which require arge areas of land and strategic planning of the settlement. In Latin American communities, handicrafts are a great attraction, which until now have been mostly exploited by commercial intermediation. However, these communities, even the most remote ones, can find a growth model by allowing the arrival of tourists at the time of creation of their products. This would mean the capacity of tourism to spend the night and participate in the customs of the community and in the long run, a sustained and sustainable growth.


If to reinforce the opportunity to see with possibilities the option of Rural Tourism we need real examples, and based on the experience of the Old
World, we can take a look at a place called Júzgar, a Smurf village located in the Serranía de Ronda, in Málaga, whose economic growth happened by the only fact that its inhabitants organized themselves and painted their houses and streets blue; The company Sony, declared it the first Smurf village in the world, a family tourist attraction, where the oldest house was converted into the cave of Gargamel, and only for this reason
they receive huge amounts of visitors a year.


Rural tourism requires, more than any other segment of creativity, a quality that Latinos have in abundance. In this sense while in some cities graffiti is prohibited, in others, this activity seriously regulated, has meant the curiosity and generated a tourism that sustains diverse economies around cities involved with art; this is undoubtedly an option that in Mexico can work, and that also comes from proven experiences with the arrival of more than 19 400 thousand people a year, due to the constant visit of graffiti artists who develop their art portraying the population itself and its environment.


The multiple activities of rural tourism, combined with the imagination, but also with tradition, shows that the combination of the wine industry can generate a growth of wine communities, and in the case of Mexico the production of intoxicating beverages is a tradition, so it is a constant to see more and more new liquors, however, the benefit could be extended to the producing communities.


It is evident that because of the covid-19 we have returned to those 20’s where family trips were the walks to nearby towns, the tasting of artisan products, and the walks that involve no more than managing relative distances, however, the reality of this new year, forces us to rethink the diverse scenarios of tourism, and to make packages that offer open destinations, and that mean the coexistence with nature. Preparing ourselves for this new year 2021, adapting to change, both as suppliers and consumers, will be the new challenge for the tourism industry.

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