Yana, nueva plataforma para el bienestar emocional

Andrea Campos orgullosamente mexicana emprendedora de 26 años de edad creó Yana

plataforma con la que busca sumar al bienestar emocional de las personas; anticiparse de manera individual o como empresa a situaciones negativas relacionadas con la salud emocional de las personas. No sustituye la intervención profesional, pero sí busca ser la primera línea de contacto para las personas que quieren trabajar en su salud mental.

Yana es una plataforma innovadora que, a través de un chatbot integrado dentro de una aplicación móvil, busca contribuir de forma auxiliar al mejoramiento de la salud emocional de sus usuarios.

En México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud Mental, 17% de la población padece algún tipo de problema relacionado con salud mental, y de dicha proporción, menos del 20% de quienes presentan un trastorno afectivo busca ayuda. Se estima que, quienes lo hacen, pueden tardar hasta 14 años en concretarlo.

Este desarrollo conversacional automatizado fue entrenado con base en la Terapia Cognitivo Conductual, la cual postula que lo que nos afecta emocionalmente no son los hechos por sí solos, sino la percepción que tenemos sobre ellos. Sugiere que, si trabajamos en modificar nuestra percepción y pensamientos, nuestro estado emocional también se modificará.

Es así como Yana, con su tecnología, ayuda a la persona a monitorear su estado de ánimo, a identificar sus pensamientos y percepciones y, cuando detecta que son negativos, le ayuda a encontrar una manera más saludable de pensar a través de conversaciones y herramientas prácticas.

Es importante mencionar que esta aplicación puede brindar acompañamiento, no sólo a personas independientes, sino también a las empresas y universidades que buscan entender y mejorar el estado emocional dentro de sus comunidades.

La tecnología detrás de Yana

El chatbot utiliza herramientas de Procesamiento del Lenguaje Natural y aprendizaje automático (ML) para responder de forma correcta al usuario. Busca imitar cierto tipo de interacción humana y esto se logra por medio de lo que dice Yana (escrito por el equipo humano) y la forma en que el usuario habla con Yana (por medio de botones o texto abierto).

Desde la liberación de la aplicación, Yana ha ayudado a más de 7,100 usuarios que han tenido más de 1 millón de interacciones. Al hablar del universo total de estos usuarios que buscan ayuda en Yana, se puede identificar que el motivo principal de su interacción con esta aplicación es: depresión y ansiedad (en conjunto).

Los factores que más influyen en dicha depresión y ansiedad se cuantificaron en las siguientes proporciones: 14.3% de las personas tienen preocupación constante; 13.3% falta de autoestima; 10.5% dificultad para dormir; 10.4% problemas con su pareja actual o con su ex y 9.6% irritabilidad excesiva.

Por otro lado, En el contexto del distanciamiento social producto del COVID-19, se identificaron diferencias de acuerdo con la edad de los usuarios. Por ejemplo, los adolescentes se ven más afectados por “aburrimiento o frustración”, los adultos de 18 a 35 años por “Incertidumbre del futuro” y las personas de 40 años en adelante expresaron que lo que más les ha afectado en cuestiones de salud mental es el “miedo al contagio”.

Yana no es sustituto de terapia. Sin embargo, puede recomendar al usuario con profesionales de la salud si es necesario, así como canalizarlo a una línea de atención de crisis si en algún momento es requerido.

Actualmente, Yana está disponible de manera gratuita en las tiendas de aplicaciones para iOS y Android.

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