Alternativas para esclerosis múltiple

Científicos de la Universidad de Colima y de la Universidad Autónoma del Estado de México trabajan en un proyecto conjunto encaminado a desarrollar un tratamiento a base de nanopartículas para mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades crónico degenerativas, especialmente la esclerosis múltiple.

Según datos, existen de 15 a 18 casos de esclerosis múltiple por cada 100 mil habitantes; es decir, hay más de 20 mil casos en todo el país. Si bien hace algunos años no se consideraba una enfermedad común, hoy, conforme ha mejorado la atención especializada, se ha visto un incremento en la incidencia.

A la esclerosis múltiple se le ha llamado la enfermedad de las mil caras porque sus síntomas son diversos y sus causas multifactoriales. Conoce más sobre la enfermedad y sigue leyendo.

 Esclerosis múltiple se trata de una enfermedad crónica degenerativa autoinmune, incurable, que impide la producción de suficiente mielina y con el paso del tiempo afecta diversas funciones del organismo.

¿Cómo se manifiesta la enfermedad?

Rafael Rodríguez Salazar, neurólogo clínico de adultos en el Hospital General de Zona 1 del IMSS en Colima, explica que al tratarse de una enfermedad autoinmune, la esclerosis múltiple provoca que el sistema inmunológico del paciente desconozca algunas partículas del cerebro y las ataque, generando un proceso inflamatorio y destrucción de la mielina.

Las manifestaciones de la enfermedad, añade el especialista, son muy variadas y se dan a través de brotes clínicos neurológicos que desaparecen por temporadas y después suelen regresar, aunque hay pacientes en quienes desde el primer brote ya no hay recuperación y a partir de entonces sufren discapacidad progresiva.

La enfermedad, expone, tiene básicamente dos etapas: una inflamatoria que puede ser de diez, doce o quince años, periodo en que los fármacos actúan mejor y el paciente se mantiene estable, pero después viene una etapa neurodegenerativa, donde empiezan a aparecer manifestaciones de discapacidad, en las que se puede llegar al uso de bastón, silla de ruedas o estar en cama de manera permanente.

Tratamiento a base de nanopartículas

Científicos de la Universidad de Colima (Ucol) y de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) trabajan en un proyecto conjunto encaminado a desarrollar un tratamiento a base de nanopartículas.

El doctor Óscar González Pérez, coordinador del proyecto, explica que se trata de un estudio multidisciplinario que involucra a cinco académicos de ambas instituciones, a través del Laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Psicología de la Ucol y el Instituto de Química Sustentable, campus Toluca de la UAEM, quienes buscan lograr que un desarrollo biotecnológico, como la síntesis de nanopartículas, sea probado en modelos animales con vistas a su uso en el humano.

Dentro de este proceso, los especialistas de la universidad mexiquense se encargan de hacer la síntesis de nanopartículas, llamados nanodispositivos, y los académicos de la Ucol los prueban aplicándolos directamente a tejidos orgánicos.

González Pérez, quien es profesor investigador de la Facultad de Psicología de la Ucol, detalla que las nanopartículas son microesferas de oro, pero a esa escala nanométrica pierden sus propiedades, cambian completamente, el oro deja de ser amarillo y se torna rojizo y magnético, por lo que a esas nanoesferas se les puede fijar algún medicamento de diversa índole y ver si se pueden depositar en ciertos tejidos.

“Estamos en etapa muy preliminar —refiere—, ya tenemos nanopartículas, ya podemos pegarles sustancias y estamos viendo si el cuerpo del ratón las rechaza o acepta. Primero hay que descartar que sean tóxicas. Los resultados hasta ahora van bastante bien. Eso nos abre un panorama muy amplio porque si estos resultados son correctos, y estamos prácticamente seguros de que así va a ser, eso nos permitiría dar el siguiente paso, que es tener un modelo de ratón con una enfermedad y darle las nanopartículas con la sustancia regenerativa y ver si empieza a mejorar”.

El proyecto busca incidir inicialmente en los circuitos más simples, en la parte motora de la enfermedad, pues “una de las cosas que pierden primero los pacientes es la coordinación, no pueden escribir, empiezan a perder capacidades motoras, la movilidad fina, esos circuitos son delicados (…)

A juicio del especialista, si las nanopartículas funcionan bien con el medicamento, se proveería al cerebro de la capacidad para que se autorregenere de manera continua, y quizá al combinar las nanopartículas con el medicamento convencional, la persona todavía puede prolongar más su periodo de discapacidad permanente o simple y que muera con su enfermedad desmielinizante, no a causa de ella.

El reporte de la institución educativa, registrado bajo el número UNAM-DGCS-375, indica que la esclerosis múltiple se vincula con cuestiones genéticas, pero también con factores del ambiente, como una menor exposición a la radiación solar, deficiencia de vitamina D, tabaquismo, exceso en el consumo de sal, antecedentes de infecciones por virus, sobre todo mononucleosis infecciosa y otros del grupo herpes.

 

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