LA CADENA ECONÓMICA DE LA EDUCACIÓN

Por: Jacqueline Zavalza

23 de marzo de 2020, el gobierno recomendó suspender temporalmente las actividades no esenciales del sector público, social y privado, con esto daría comienzo a la “Sana distancia” y uno de los sectores que tuvo que acatar esta médica fue el educativo, quienes en un principio se fueron pensando que tendrían vacaciones adelantadas y largas de Semana Santa, pero jamás imaginaron que no tendrían fecha de retorno seguro.

Lo que parecía solo ser una medida preventiva, terminó en un confinamiento que llevó a que la SEP lanzara el 20 de abril de 2020 el programa “Aprende en casa”, para que 30 millones de estudiantes reiniciarán clases de manera virtual.

El confinamiento que parecía solo aquejaría a los alumnos y padres de familia, terminó afectando a toda la cadena económica que depende de este sector tan importante, pues si hacemos un recuento: Desde la tiendita, los negocios ambulantes que se colocaban a fuera de las escuelas, el transporte público, papelerías, maquiladoras de mochilas y uniformes, la industria del calzado; en el caso de escuelas privadas el transporte escolar, choferes, personal de limpieza; en fin la lista es enorme de  todos esos negocios y empresas que se beneficiaban del flujo de dinero y que al día de hoy siguen padeciendo la crisis económica que les trajo la pandemia por Covid-19.

Y es que hasta antes de la pandemia eran tres temporadas en las que había derrama económica muy importante en nuestro país: la primera, las vacaciones de Semana Santa, donde el mayor beneficiado era el sector turístico; la segunda, es un periodo importante que venía del cierre de cursos, vacaciones de verano y por supuesto el regreso a clases; la tercera, sin duda la que implica las fiestas decembrinas.

A la fecha la situación económica no solo de México, sino del mundo se ha vuelto incierta en lo que ya se tenía estipulado como temporadas de derrama económica a favor de los países, pues los diversos confinamientos hacen incierto el comportamiento de los consumidores y aunque poco a poco se van retomando actividades, no deja de existir incertidumbre en todos los sectores económicos.

Derrama económica antes de la pandemia.

De acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales (Concanim), la Asociación Nacional de Fabricantes de Artículos Escolares y de Oficina (Anfeo) y la Cámara del Papel, durante todo el 2019 la derrama por concepto de ventas de útiles, uniformes y calzado escolar, así como de equipos tecnológicos como computadoras y tabletas, fue de más de 82 mil millones de pesos.

Para el regreso del 2019 las Cámaras de Comercio afiliadas a la Concanaco Servytur realizaron exposiciones y ferias para que padres de familia y estudiantes pudieran adquirir artículos directos de los fabricantes con mejores precios.

La mayor preocupación de la industria papelera en el 2019 era que sus ventas estaban cayendo ante los programas asistencia listas del gobierno con la entrega gratuita de útiles escolares. Algo que también preocupaba a otros sectores como el turístico, restaurantero, entre otros; era cuando los estudiantes regresaban a clases, pues los padres de familia quedan con gastados. Por lo que jamás pensaron que una pandemia traería consecuencias más catastróficas que estas.

De lo presencial al mundo online.

Ante el confinamiento y el peligro de que hubiera un rezago escolar, la SEP buscó que los estudiantes pudieran seguir con sus clases, pero ahora tendrían que ser en línea, algo que solo era normal para algunas universidades de nivel licenciatura y posgrado, pero jamás contaron con que esto podría ser desde nivel básico y medio, por lo que la migración de la modalidad presencial a lo online costó mucho trabajo para todas las partes involucradas.

De primera instancia, fue un golpe al bolsillo de muchas familias mexicanas que no estaban preparadas para que los estudiantes tomaran clases desde casa y aunque el gobierno implementó que se impartieran clases por medio de la televisión pública, resultó complicada para hogares en los que se tenían a hijos de diferente escolaridad, pues se complicó el que pudieran estar todos conectados al mismo tiempo.

Si a esto le sumamos que el personal educativo tampoco estaba preparado y tuvieron que aprender a marchas forzadas a enseñar por medio de la tecnología, donde los primeros meses fueron muy complicados para todos, inclusive es cuando comienza la deserción escolar, ya que varios padres de familia consideraban que sus hijos no estaban adquiriendo los conocimientos necesarios, esta deserción no solo se dio en la enseñanza pública, sino también a la privada.

Para agosto del 2020 la Asociación Nacional para el Fomento Educativo y la Asociación Nacional de Escuelas Particulares en la República Mexicana (ANFE-ANEP) señalaron que la afectación alcanzaría al 40 por ciento de las escuelas privadas. Para enero del 2021 informaron que, debido a la crisis sanitaria, ya habían desaparecido 40% de las escuelas privadas.

Los más beneficiados con la migración al mundo online, fueron las empresas de tecnología, de acuerdo con el Hot Sale del 2020, la venta de computadoras tuvo un aumento del 75 por ciento en comparación con el 2019.

Los números son impactantes de un año a otro, ya que la derrama económica por regreso a clases durante el 2020 fue de 42 mil millones de pesos, una diferencia muy considerable en comparación con el 2019. La Concanaco Servytur calculó que durante ese año alrededor de 30 mil empresas de proveeduría para el giro educativo no volverían a abrir. 

La crisis pegó tanto al sector que comerciantes pidieron a las autoridades educativas que los alumnos portaran uniforme en clases en línea para mantener sus negocios. También el transporte se vio muy afectado, pues RTP informó que en 2019 generó más de 12 millones de pesos por transporte escolar, mientras que en lo que va de 2020 apenas había logrado los 2.7 millones de pesos.

El panorama ante el regreso a clases híbrido.

Si bien la Covid-19 llegó para quedarse y cada día tenemos que adaptarnos a una nueva normalidad, es inminente que se requieren que varias actividades regresen de manera presencial, pues la afectación tanto económica, social y psicológica es considerable.

De acuerdo con la encuesta del INEGI, ECOVID-ED, 5.2 millones 3 a 29 años de edad (9.6% en relación con la población total de 3 a 29 años), no se inscribieron por COVID-19 o por motivos económicos para el ciclo escolar 2020-2021, de estos 3 millones corresponden al nivel de educación básica (preescolar, primaria y secundaria); siendo 1.3 millones por motivos de COVID-19 y 1.6 millones por motivos de falta de recursos económicos.

Ante la preocupación de la deserción escolar, algunas escuelas públicas y privadas ya se encuentran en sistema híbrido (presencial y en línea), con el objetivo de que el rezago educativo no siga aumentando, lo que también ayuda a que todos esos negocios que se vieron afectados durante más de un año, puedan retomar actividades.

Por lo que Concanaco Servytur pronostica que esto podría generar una derrama de 82 mil millones de pesos que fue la obtenida en 2019. Destaca que el período de regreso a clases representa para la industria de útiles escolares y papelería en muchos casos el 80 por ciento de sus ingresos anuales, por ello de retornar los alumnos, muchos negocios del ramo podrán salvar sus establecimientos.

El panorama parece alentador, a pesar de que el retorno sea híbrido, pues ya con esto, varios comerciantes y empresarios podrían ver de nuevo la luz al final del túnel para reactivar sus ventas e incluso se podrían ir recuperando empleos, con lo que miles de familias se verán beneficiadas.

Si a esto sumamos la vacunación y que la nueva metodología del Semáforo Covid implica ya no tener cierres, claro a menos que en una localidad consideren lo contrario, esto podría ayudar a que los negocios no se sigan en picada y por ende no se pierdan empleos, pues el sector educativo es parte importante para el flujo económico local, estatal y nacional.

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