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La luna y su influencia

Por Silvana Pugliesse Santos
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Todos nosotros, sin excepción, hemos escuchado hablar sobre los poderes de la luna y de la influencia que ejerce sobre la vida en nuestro planeta. Y cuando hablo de la vida es en general ya que nadie ni nada escapa de dicho influjo; seres humanos, criaturas (animales de todas forma y tamaños) e incluso las mareas. También a lo largo del tiempo y por toda la extensión de nuestro planeta han existido muchas tradiciones en las que se mueven grandes cantidades de energía; como el esoterismo, la magia y la brujería, que tampoco han sido ajenas a la influencia lunar. En el esoterismo, el número 8 representa un gran poder de transformación, el final e inicio de un ciclo, el renacimiento y el juicio, el flujo y reflujo de la vida, lo que se nos da y lo que hacemos con ello, el movimiento de la respiración, el ciclo.

Las 8 fases lunares: Creciente, Cuarto Creciente, Gibosa, Llena, Diseminadora, Cuarto Menguante, Balsámica y Nueva. A estas 8 fases se le puede unir también la Luna Negra; la cual podríamos considerar como un sub-estado de la Luna Nueva que veremos más adelante.
En este artículo hablaremos solo de 4 fases, reuniendo los actos mágicos de las 8 fases de la siguiente manera:
Creciente, Cuarto Creciente y Gibosa  como Cuarto Creciente: Llena  como Luna Llena: Diseminadora, Cuarto Menguante y Balsámica  como Cuarto Menguante y,: Nueva y Negra  como Luna Nueva.

Las 4 fases lunares
Fase de la Luna Nueva.-
La ausencia de Luna es propicia para hacer desaparecer, menguar y eliminar todo aquello que queramos. En magia la solemos usar para cortar todo lo negativo así como para acabar con maldiciones y magia negra.
Fase de la Luna Creciente.- Aprovecharemos el Cuarto Creciente para dar fuerza y hacer crecer todo lo que nos pueda interesar. Es una luna fecunda, potencia negocios, salud, dinero, éxito, cosechas y cuanto sea menester.

Fase de la Luna Llena.- El lapso de Luna Llena es excelente para dar vida, para llenar y para hacer abundar todo cuanto nos sea menester. Es el momento de máxima fuerza para trabajar el amor. Es una luna poderosa para la Justicia Divina y para la culminación del éxito.

Fase de la Luna Menguante.- Durante este periodo tenemos una ocasión excelente para menguar todo lo que no deseemos, aquello que nos perjudique, las enfermedades, los enemigos, los celos, etcétera.

Su uso en la magia
La magia de la Luna Nueva.- En esta fase la luna parece totalmente negra o no se puede ver la luna de noche. Esta fase dura 5 días. Los tres primeros es la considerada Luna Negra, en la que no se debe hacer petición alguna salvo que sea para cortar un mal y hacerlo desaparecer. Los dos siguientes se considera la fase de Luna Nueva, que introduce a la fase creciente. En esta fase, y a pesar de que suele ser mejor esperar a la creciente, se pueden iniciar rituales de crecimiento personal, curación y bendiciones de nuevos proyectos. También es una muy buena luna para limpiar y consagrar las herramientas mágicas. En este ciclo donde se reúne el sol y la luna, (cuando más cerca están), indica el comienzo de una etapa que se presenta propicia para realizar nuevos proyectos y comenzarlos con gran positivismo. A nivel de salud, lograremos en estos días realizar una buena desintoxicación de nuestro organismo y es el mejor momento del mes lunar para realizar un ayuno o alguna terapia de desintoxicación. Esto acompañado de un ritual de purificación y limpieza nos dará fuerzas para afrontar el mes con energías renovadas. También es en esta fase donde se nos brinda la mejor oportunidad para abandonar malos hábitos y costumbres que nos perjudican y emprender algo nuevo, como por ejemplo dejar los cigarrillos o el alcohol, entre otros. En magia, ahora es el momento de trabajar a aquellos seres a los que se les quiere ayudar a dejar cualquier adicción. Cualquier trabajo interior o rutina de mejora es ahora cuando debe iniciarse. Son unos días en los que estaremos más serenos psicológicamente por lo que podremos emprender un acto mágico con la máxima concentración y fuerza. Es una fase en la que reina el autocontrol.

La magia de la luna en Cuarto Creciente.- A la Luna se le llama creciente cuando pasa de nueva a llena, cuando esta incrementando en tamaño y visibilidad o cuando hay luz en el lado derecho de la luna. Esta fase incluye también la fase de creciente y gibosa (o gibosa creciente). En esta fase se trabaja mágicamente para incrementar cualquier cosa o atraerla. Pedir que venga un amor, que aumente el dinero en nuestras cuentas o nuestra influencia laboral son algunas de estas peticiones. Si lo que queremos es proteger a alguien de algún mal es el momento oportuno para pedir Justicia Divina y el aumento de protección sobre nuestros seres queridos. A nivel de salud, es el momento de potenciar las defensas del cuerpo y dar vigor a las personas. El organismo comienza a estar predispuesto a crecer y agrandarse a medida que la luna en esta fase comienza a crecer en luz. Comienzan los días adecuados para poder recuperar las fuerzas perdidas y reponer todas las energías que estaban bajas. Todo nuestro cuerpo comienza a asimilar todo lo que comemos o bebemos, así como todo lo que se aplica sobre nuestra piel, ya que nuestro organismo se encuentra más perceptivo y mejor preparado para ello. Debido a esto, todo lo que comamos nos engordará más, así sea lo mismo que hemos consumido en otras fases lunares. Por esta gran asimilación de nuestro cuerpo, son días favorables para la ingesta de vitaminas y minerales, si es que nos encontramos con carencias de ellas. El aspecto más negativo estará dado por la dificultad de recuperarse de intoxicaciones o de malestares provocados por el consumo de distintos alimentos. Si se conoce la Alquimia y se han preparado ungüentos, es ahora el mejor momento para su uso, (al menos en general). Volviendo a la magia y lo espiritual, son días para trabajar la clarividencia y potenciar nuestras fuerzas mentales. También es el momento adecuado para trabajar la fertilidad de una pareja.

La magia de la Luna Llena.- La luna es totalmente redonda y llena de luz. Algunos consideran la luna llena durante 3 días antes y después de estarlo mientras que otros efectúan sus trabajos solo en las pocas horas de la luna llena. Lo mejor es ajustarnos siempre al máximo que podamos a la luna llena más real, sin renunciar a hacer un trabajo necesario solo porque se nos va un poco de hora (dentro de estos 7 días de luna llena). En esta fase la luna ofrece toda su fuerza y se pueden efectuar trabajos de protección, adivinación, justicia, espiritualidad y demás. Durante la fase de la Luna Llena esta se encuentra en el lado opuesto al sol, y es por ello que refleja su luz en su totalidad. Sucede entonces que la razón y los sentimientos se encuentran más alejados de su influencia, pero nuestro organismo se encuentra sometido a una inmensa presión. Se considera que la luna provoca un gran efecto embriagador sobre todo nuestro cuerpo ya que ésta tiende a retener líquidos. Además nos encontramos sumamente sensibilizados a nivel orgánico, por lo que hay que tener cuidado con lo que consumimos y debemos comer con moderación. También provoca variaciones en las mareas biológicas y esto repercute notoriamente en nuestro sistema nervioso, provocando distintos estados de tensión sin saber, en la mayoría de los casos, la razón de esto. Las emociones se encuentran a flor de piel, por lo que debemos estar atentos, ya que sus efectos se manifiestan directamente sobre nuestro cuerpo. También se presentan grandes trastornos psicosomáticos. Todo este potencial influye también en la magia, propiciando que el mago sea también mucho más capaz de manejar grandes torrentes de energía y canalizarla.

La magia de la Luna Menguante.– La Luna es menguante cuando pasa de llena a nueva, cuando esta disminuyendo en visibilidad y tamaño, cuando el lado izquierdo tiene luz. Esta fase incluye las fases de Diseminadora, Cuarto Menguante y Balsámica. En el cuarto menguante es el momento adecuado para efectuar trabajos de magia destinados a disminuir o quitar cosas negativas, a alejar enemigos, enfermedades, malas influencias o espíritus perturbadores. Es el momento ideal para aprovechar y hacer limpiezas y destierros en personas, negocios y hogares. Por su parte, el cuerpo tiende a eliminar o desprenderse de todo lo que le sobra a medida que la luna va decreciendo en luz. Es decir de todo lo que fue acumulando durante las etapas que la luna se fue llenando de luz. El cuerpo comienza a prepararse para purificarse, eliminando toxinas, por lo que hay que aprovechar estos días, para hacer uso de nuestras energías realizando actividades que requieran esfuerzo y así poder sudar y limpiar nuestro organismo. Es un momento muy bueno para activar cualquier proceso curativo tendiente a eliminar focos infecciosos, reducir inflamaciones o cualquier proceso que pueda afectar nuestra salud. Mágicamente, es ahora el momento de acabar con esta o aquella enfermedad. Alquímicamente será momento de aplicar pócimas de destierro y limpieza, o de tratamientos para quitar verrugas, acné y otros elementos negativos.

La luna, el amor y los rituales.- Lo venimos viendo desde niños, la Luna siempre se ha asociado al amor y en verdad, si sabes aprovecharla la luna es tu aliada o tu enemiga sino aprendes a seguir sus ritmos. Al amparo de su luz percibirás la realidad del amor con mucha más facilidad, distinguirás mejor los diferentes matices de las emociones y te será más sencillo discernir las vibraciones que te mandan los demás. En la luna creciente encontraremos el mejor momento para comenzar una relación amorosa, desvelar un sentimiento de amor hacía otra persona, declararnos o usar la magia para atraer un nuevo amor a nuestra vida o para atraer a un amor que se fue. En la luna llena nos encontramos en una fase en la que se realiza la mayor parte de la magia amorosa porque es en el momento en que la luna desprende su mayor energía y fuerza. Bajo esta podrás reunirte con quien amas, encontrar el valor necesario para enfrentar un nuevo amor o hechizar completamente a tu pareja. Asimismo, en esta fase, puedes interiorizar más que nunca en tu pareja. En magia esta es una gran Luna para conseguir la conquista y deslumbrar a tus pretendientes. Es una noche mágica por excelencia en la que brillarás más que nunca. Usa tus recursos con sabiduría y obtendrás el éxito. La luna menguante hace que las emociones fuertes pierdan intensidad y podrás ver tus problemas desde un punto de vista diferente. Será un buen momento para la reflexión, para enfrentarte a esos celos excesivos y superarlos, para disolver el dolor y las heridas así como para dejar atrás a un amor que ya no funciona o es negativo. En la magia será el momento de hacer endulzamientos, de romper enfrentamientos, rencores y acabar transmutando lo negativo que se haya podido crear entre una pareja. Las velas de miel son muy usadas en esta luna. Por último tenemos a la luna nueva, en la que trabajaremos poco el amor, a no ser que sea en los últimos días de este o para dejar atrás una relación que ya se terminó y sacarla completamente de nosotros, de nuestras mentes y corazones.

Adaptar las peticiones en los rituales según la luna.- A pesar de que cada luna nos limita a una forma de trabajar, siempre podemos adaptar nuestras peticiones a esa energía lunar y usarla en nuestro beneficio. Así por ejemplo, si queremos atraer el dinero a nuestro hogar y no podemos esperar a la Luna Creciente estando en Menguante, lo que podemos hacer es pedir que todas las dificultades e inconvenientes para conseguir dinero desaparezcan.

El uso en la magia de las fases menos conocidas de la luna
Para terminar, veamos ahora las 4 fases de la Luna menos conocidas y su uso en la magia:

La Luna Creciente, (cuando empieza a despuntar) y que es muy útil para trabajar los cambios, para mejorar o superar todo aquello que esta en decadencia y para ponernos en acción.
La Luna Gibosa, (justo después del cuarto creciente), ayuda a reflexionar y así lograr que nuestras vidas tengan más valor y para desarrollar a pleno nuestras capacidades personales.
La Luna Diseminadora, (justo después de la luna llena) es ideal para compartir ideas, inquietudes, o distintos intereses así como también aumentar la comunicación con los otros.
La Luna Balsámica, (justo después del cuarto menguante) es propicia para realizar nuevos planes y para hacer una revisión de los errores y las metas que no hemos llegado a concretar, purificando los deseos e intensificando los proyectos.

Quedo como siempre a tus órdenes para resolver cada una de sus dudas y poder leer todos sus comentarios. Aprendan a vivir en gozo y en gloria.

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