Erick Guerrero Rosas

Asesor Financiero Internacional

  1. ¿Por qué debemos analizar las economías norteamericana y China?

Porque son las dos economías líderes que tendrán mayor impacto en México, directo e indirecto, tanto en el terreno económico como político y geo-estratégico.

No debemos perder de vista que el 75% en promedio de nuestras importaciones, exportaciones, flujos de inversión extranjera (tanto productiva como en mercados financieros) y de remesas, dependen de los EU.

Y con países asiáticos tenemos el Acuerdo Transpacífico, donde figuran naciones como Japón, Singapur ó Australia, entre otros, que son grandes proveedores de China, y con esos proveedores podemos comerciar más de 3,000 productos con rebajas o arancel cero. Es decir, en condiciones ventajosas para ser grandes proveedores de grandes proveedores asiáticos en crecimiento.

  1. ¿Por qué México es una pieza estratégica en el T-MEC?

Como nunca antes, y no exagero.
La razón fundamental es que entre China y EU estamos presenciando una lucha por el predominio político, militar y económico a nivel mundial.

Es una lucha de hegemonía en donde el Partido Comunista se fijó como meta alcanzar esa hegemonía en el año 2035 y en donde EU también se fijó como meta no perder el liderazgo.

Y para lograrlo, para no dejarse desbancar por una potencia emergente, necesita hacer a su industria más competitiva para recuperar el terreno perdido.

Y con las cadenas de valor tan integradas, México, precisamente en el marco del T-MEC, ofrece grandes ventajas para EU. A título de ejemplo: una encuesta reciente de Price Waterhouse reveló que 1 de cada 4 CEO’s de corporativos estadounidenses considera que cambiar sus estrategias de cadena de abastecimiento a México, es la acción más importante para mejorar sus perspectivas de crecimiento a futuro.

La razón es que los ciclos logísticos son más cortos, lo que permite aumentar la capacidad de responder rápidamente a las necesidades de los clientes dentro de la cadena de valor.

Según la encuesta, con estas acciones podrían generar ahorros, en promedio, de 23%. Esto pone de relieve la importancia estratégica que tiene nuestro país.

  1. ¿A qué tipo de negocios debemos apostar?

No hay fórmulas mágicas ni “códigos millonarios” que automáticamente aseguren el éxito, pero si hay algún segmento cuyo crecimiento me tiene impresionado como analista, a pesar de la pandemia, es el de la tecnología.

Quién tenga en la posibilidad de aportar soluciones para empresas que están agobiadas por la caída en ventas, el alza de costos o la presión de la competencia, para hacerlas más productivas y rentables, tiene en sus manos, un gran negocio.

La presencia en plataformas de comercio electrónico se ha multiplicado en los últimos 18 meses. Según un estudio de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), las empresas que alcanzan los más altos grados de capitalización en el continente (sobre todo en México y Brasil), son las intensivas en el uso de tecnología: empresas digitales que se sirven de plataformas de comercio electrónico, de servicios de internet y software y servicios informáticos en general.

Se trata de negocios que hacen que otros negocios sean mucho más eficientes en logística (almacenamiento, transporte, entrega de mercancías en la “última milla”), servicio al cliente, etc., haciéndolas más productivas y rentables al obtener un mayor rendimiento por cada unidad de producto.

Más allá de las cifras, a “nivel de cancha”: me consta, porque lo que he visto. No hace mucho me invitaron a dar una conferencia magna para inaugurar una nueva planta de empresa del sector tecnológico en un parque industrial de Querétaro.

La empresa en cuestión (inversión canadiense, estadounidense y mexicana que también apunta a aprovechar los beneficios que ofrece el T-MEC), se dedica a construir infraestructura eléctrica. Antes, una inversión de este tipo, para poder echarla a andar, tardaba hasta 36 meses en iniciar operaciones. Hoy, gracias a la tecnología que ellos ofrecen, es posible echar a andar esa misma inversión, esa misma infraestructura en tan sólo 3 meses. El impacto en la rentabilidad es impresionante. Y soluciones de este tipo no nada más existen para grandes empresas. Las hay también para negocios de todos los tamaños.

Por eso, como dice George Colony, uno de los grandes expertos en la materia, “sin la tecnología no podemos innovar, no podemos crecer, no podemos vender, la tecnología es el negocio”, punto.

4.- ¿Cuáles son las medidas financieras importantes que considera debemos aplicar para las empresas en México?


Tomando en cuenta el aumento de la inflación que tarde o temprano provocará un incremento en las tasas de interés, definitivamente, para mí, el gran reto para las empresas es mantener “a raya” el endeudamiento; un nivel de apalancamiento lo más bajo posible.

El índice de Precios al Consumidor en EU pasó de 1.4% en 2020 a 5.4% en julio de 2021, el dato más reciente al momento de escribir estas líneas.

En México la inflación también pasó de 3.1% en diciembre de 2020, a 6.0% en abril de 2021 y se mantuvo en 5.8% en julio de 2021, también el dato más reciente. Es decir, la inflación prácticamente se duplicó en México y se cuadruplicó en EU en menos de un año.

Y lo que preocupa es la tendencia: el Índice de Precios al Productor en EU (que es una especie de indicador adelantado de alza de precios), se ubicó en julio de este año en 7.8% mientras que en México fue de 6.4%, lo que augura una inflación más alta en el futuro. En algún momento las tasas de interés van a “rebotar”, tendrán que subir. Es una Ley Económica: inflación y tasas de Interés son como dos caras de una misma moneda.

Por lo tanto, aquellas empresas sobreendeudadas, correrán mayor riesgo de quebrar. El gran reto, por lo tanto, es mantener lo que los asesores financieros conocemos como “posición cubierta”: que el flujo de liquidez sea capaz de cubrir el pago de capital e interés de la deuda, así como procurar un colchón que pueda ayudar a hacer frente a pagos imprevistos por si la situación empeora. Eso mismo ayudará a conservar un buen historial crediticio que se puede convertir en un auténtico “salvavidas” para obtener financiamiento justo cuando más se necesite, porque con alza de inflación y tasas, el crédito se frena para empresas insolventes o con flujo de liquidez insuficiente para cumplir con sus compromisos.

Como decía Alfonso de Lara, director hace algunos años de Riesgos Financieros de Grupo Banorte-IXE:

“Mientras tú tengas capital robusto y de calidad suficiente, liquidez para tener un horizonte de supervivencia mientras dure la crisis y unos niveles de apalancamiento sensatos, no debe suceder nada radicalmente perjudicial”.

  1. Tercer Informe de Gobierno de AMLO, ¿algo que decir?

Los principales logros en materia económica que resaltó el presidente como propios, es decir, como mérito de su administración, son en realidad, victorias ajenas: se las debemos a EU.

La economía estadounidense tendrá en 2021, a pesar de la pandemia, un repunte histórico, sin precedentes desde que terminó la Segunda Guerra Mundial. Su PIB crecerá entre 7 y 7.5% a pesar de la tercera ola de la pandemia por la variante Delta que provocó cierta desaceleración en el III Trimestre.

Aun así, 7% del PIB se trata de una tasa de crecimiento espectacular, tomando en cuenta que el promedio de crecimiento de las últimas décadas para EU había sido de tan solo 2%.

Y si bien es cierto que tenían razón nuestros abuelos cuando aseguraban que “si a EU le da gripe a México le da pulmonía”, también lo es que, si su economía se reactiva, al ser una locomotora para nosotros, nos reanima, nos impulsa si tomamos en cuenta que somos una especie de segundo vagón. Por eso vamos detrás de ellos.

El consumo en EU también se ubica en niveles históricos: es el más alto que se tiene registrado de los últimos 80 años y eso, lógicamente, está beneficiando y nos ayuda a alcanzar niveles altos tanto en exportaciones o venta de mercancías hacia allá, como en el flujo de remesas que envían nuestros paisanos, precios altos del petróleo que generan ingresos extras para gobierno federal y tipo de cambio (cotización peso-dólar) estable. Es decir, todo lo que presumió el presidente en su Tercer Informe de Gobierno.

Un dato más para apreciar y ubicar en contexto que tan importante es el impulso que estamos recibiendo de parte de los EU: el programa fiscal de apoyo de Biden para contrarrestar los efectos negativos del Covid y reactivar la economía estadounidense aplicado desde el pasado mes de marzo a la fecha, es de $1.9 BILLONES de dólares; es decir, millones de millones para nosotros.

¿Se imagina a cuánto equivale esa cantidad? Toda nuestra economía vale menos que eso, $1.5 billones, toda, y ellos en un sólo programa de estímulo (hay otros más), se están gastando $1.9 billones, en algo nos tenían que beneficiar.

Para decirlo en pocas palabras: el presidente López Obrador está caravaneando con sombrero ajeno.

Hola, ¿en qué podemos ayudarte?