¿Por qué enfermamos?

Por Gabriela García de Liaño
Especialista en Salud Holística y medicina alternativa
Coach en Paternidad Consciente
@holisticzenter
gabrielagarcia@yahoo.com

Hace algunos años, cuando se descubrió la penicilina, empezamos a creer que los organismos patógenos son los que nos enferman; que los bichos, nombrados comúnmente, cuando tenemos contacto con ellos, generan enfermedades en nuestro cuerpo y estamos seguros que si los erradicamos con antibióticos, nos vamos a mantener protegidos, en balance y sanos. 

El origen del problema está adentro y no afuera

En el mundo exterior siempre ha habido virus, bacterias y organismos patógenos, son las condiciones internas las que permiten o no, que algún desbalance se manifieste. 

El sistema que juega una parte predominante en una enfermedad, es el inmunológico. Cuando el sistema inmunológico está débil, hay altas probabilidades de que cualquier organismo patógeno nos ataque o incluso, que se active nuestra genética. Por el contrario, cuando nuestras defensas están fuertes, es totalmente improbable que nos contagiemos de enfermedades que puedan estar rondando nuestro entorno. 

La genética es la bala y el estilo de vida el gatillo que dispara la enfermedad 

Existe gran controversia con respecto a este tema, porque han surgido líneas de investigación científica, genética, espiritual y emocional, que han demostrado que son muchos los factores que determinan que un ser humano se enferme.  

Los especialistas en epigenética, ciencia que estudia los elementos o factores que regulan la expresión de los genes, en investigaciones recientes, han determinado que sólo el 10% de las enfermedades se presentan por defectos en la genética y el 90% restante de la manifestación de una enfermedad, corresponde al estilo de vida de la persona. 

Todas las personas que habitamos la tierra tenemos en nuestro DNA una herencia genética de enfermedades, sin embargo, ahora se sabe, que las enfermedades de nuestros antepasados, no determinan el estado de salud que tengamos. 

La ciencia nos dice hoy, que es nuestra responsabilidad y es el estilo de vida que elegimos cada día, lo que determina la salud y longevidad de un individuo. Esto quiere decir que el 90% del origen de una enfermedad, está determinado por las decisiones que tomamos en el día a día.  

Factores que influyen en la salud

Alimentación
El factor alimenticio es determinante para la salud del ser humano, ya que el funcionamiento de cada célula depende de la materia prima que se obtenga del alimento, es decir vitaminas y minerales que les permitan a las células, órganos y sistemas, llevar a cabo sus funciones de manera óptima. Así mismo, lo que comemos, alimenta o devasta nuestro sistema inmunológico, el 70% de nuestro sistema inmune está en el colon. Si abusamos de alimentos inflamatorios como lácteos, harinas y azúcar, estaremos deteriorando nuestras defensas internas. 

Actividad Física
Tener un estilo de vida sedentario es una amenaza para la salud. Es importante mantener una vida activa, practicar deporte, hacer ejercicio regularmente o sencillamente caminar. Tener una vida activa y estar en movimiento tiene un impacto muy fuerte en la salud, aumenta la energía, activa el funcionamiento sano del sistema inmune, ayuda a liberar el estrés y a canalizar emociones, entre otras cosas más. Actualmente se dice que el sedentarismo es el fumar de nuestra era, es uno de los grandes factores de riesgo para nuestra salud. 

Pensamientos negativos y asuntos no resueltos
Las emociones juegan un papel importante en la salud, cuando las reprimimos o las guardamos en el inconsciente de manera involuntaria, el cuerpo se hace cargo de resolverlas al manifestar síntomas o enfermedades para canalizar la energía atorada. 

Los pensamientos consumen mucha de nuestra energía disponible y si no estamos conscientes de observarlos, pueden arrastrarnos y llevarnos a los escenarios más dramáticos y ponernos en situaciones extremas que nos generen ansiedad, depresión o estrés. 

Estas condiciones sin lugar a duda, deprimen nuestro sistema inmunológico y ponen al cuerpo en estado vulnerable. 

Es recomendable hacernos cargo de las emociones ya que tienen un impacto directo en nuestra salud. Actividades como yoga, meditación, terapias emocionales, respiraciones conscientes, mindfulness, vida espiritual, son ejemplos de grandes herramientas que nos ayudan a canalizar esa energía, traerla al consciente para liberar al cuerpo de la carga emocional. 

Tomar suficiente agua
Dos tercios del cuerpo humano son agua y más de la mitad de esa agua se encuentra en nuestras células, el resto se encuentra en la sangre y en los tejidos. La deshidratación es la causa de muchos desbalances en la salud, ya que cada una de nuestras células requiere de ella para funcionar y si no ingerimos la cantidad suficiente, el cuerpo para mantenernos vivos, toma este líquido indispensable de órganos y tejidos, dejándonos en estado de deshidratación. 

El agua también ejerce la función depurativa de sacar al cuerpo toxinas, por ello, es un elemento clave para mantener nuestra salud en equilibrio 

Las necesidades de líquido dependen de cada persona, factores como la actividad física, la edad y el peso determinan cuánta agua necesita cada quien, es recomendable observar el color de la orina y consumir agua hasta notar que la orina tiene un tono claro sin llegar a ser transparente. 

Descanso
El período de descanso es vital para el funcionamiento de nuestro cuerpo. Durante la noche, mientras dormimos, se llevan a cabo funciones de descanso, reparación celular y depuración de nuestra sangre. Se requieren de entre 6 y 8 horas para que estos procesos celulares se lleven a cabo de manera productiva. 

Evita el uso de pantallas, teléfono, tableta, mínimo una hora antes de dormir, ya que la luz que emiten estos electrónicos se refleja directamente en tu glándula pineal, inhibiendo la producción melatonina, la hormona del sueño. El cuerpo necesita percibir oscuridad para producir melatonina y generar la capacidad de conciliar el sueño.  

Excesos
Evita el uso y consumo de alcohol y cigarro. Estas sustancias contaminan tu sistema al aumentar la cantidad de toxinas que tu cuerpo tiene que eliminar, aceleran los procesos degenerativos del cuerpo y debilitan tu sistema inmunológico.  Toma las riendas de tu futuro y tu salud.

Toma decisiones que te den vida, que te sumen y te alimenten a nivel físico, espiritual y emocional.

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